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Acidez estomacal

La acidez es una sensación de ardor dolorosa en el pecho o la garganta. Ocurre cuando el ácido del estómago regresa hacia el esófago, el tubo que transporta la comida desde la boca hacia el estómago.

Si tiene acidez más de dos veces por semana, es posible que tenga enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), aunque es posible que sufra de ERGE aún sin tener acidez estomacal.

El embarazo, algunos alimentos, las bebidas alcohólicas y algunas medicinas pueden provocar acidez. El tratamiento de la acidez es importante porque con el transcurso del tiempo, el reflujo puede dañar el esófago. Las medicinas sin receta médica pueden ayudar. Si la acidez persiste, es posible que necesite medicinas con receta médica o una cirugía.

Si usted, además, tiene otros síntomas, como un dolor opresivo en el pecho, podría tratarse de un infarto (ataque al corazón). Busque ayuda de inmediato.

 

Incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria es la pérdida del control de la vejiga. Los síntomas pueden variar desde una fuga de orina leve hasta la salida abundante e incontrolable de ésta. Puede ocurrirle a cualquiera, pero es más común con la edad.

La mayoría de los problemas de control de la vejiga ocurren cuando los músculos están demasiado débiles o demasiado activos. Si los músculos que mantienen la vejiga cerrada se debilitan, es posible que tenga accidentes al estornudar, reír o levantar objetos pesados. Esto se conoce como incontinencia por estrés.

Si los músculos de la vejiga están demasiado activos, es posible que sienta una fuerte urgencia por ir al baño cuando tiene poca orina en la vejiga. Esto se conoce como incontinencia de urgencia o vejiga hiperactiva. Existen otras causas de incontinencia, tales como problemas con la próstata y lesiones neurológicas.

El tratamiento depende del tipo de problema que tenga y lo que mejor se adapte a su estilo de vida. Puede incluir ejercicios simples, medicinas, dispositivos especiales o procedimientos indicados por el médico o cirugía.

 

Inmunización del niño

Actualmente, los niños reciben vacunas rutinariamente que los protegen de más de una docena de enfermedades como sarampión, polio y tétano. La mayoría de estas enfermedades se encuentra en sus niveles más bajos de la historia, gracias a años de inmunizaciones. Los niños deben recibir al menos algunas vacunas antes de comenzar a asistir a la escuela.

Las vacunas pueden hacerlo inmune a enfermedades graves sin tener que enfermarse primero. Sin la vacuna, es necesario que contraiga verdaderamente la enfermedad para poder hacerse inmune al germen que la produce. Las vacunas funcionan mejor cuando se administran a ciertas edades. Por ejemplo, los niños no reciben la vacuna contra el sarampión hasta que tienen al menos un año de edad. Si se administra antes puede no funcionar adecuadamente. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades publican un calendario de vacunación infantil.

Aunque algunas de las vacunas que recibe en la infancia le brindan protección por muchos años, los adultos también necesitan inmunizaciones.

 

Amígdalas y tonsilectomía

Las amígdalas y las adenoides son parte del sistema linfático. Las amígdalas están en la parte de atrás de la garganta y las adenoides un poco más arriba, detrás de la nariz. Ayudan a protegerlo contra las infecciones al atrapar los gérmenes que pasan a través de la boca y la nariz. Algunas veces, las amígdalas y las adenoides se infectan. La amigdalitis provoca dolor e inflamación en las amígdalas. Las adenoides inflamadas pueden ser dolorosas, dificultar la respiración y causarle problemas en los oídos.

El primer tratamiento para la infección de las amígdalas y las adenoides son los antibióticos. Si las infecciones son frecuentes o tiene dificultades para respirar, es posible que necesite una cirugía. La cirugía para extirpar las amígdalas se denomina tonsilectomía. La cirugía para extraer las adenoides es una adenoidectomía.

 

Fallo cardíaco

La insuficiencia cardiaca es un cuadro en el cual el corazón no puede bombear suficiente sangre a todo el cuerpo. La insuficiencia cardiaca no significa que el corazón se ha detenido o está por dejar de funcionar. Indica que el corazón no puede bombear la sangre de la manera que debería hacerlo.

El debilitamiento de la capacidad de bombeo del corazón provoca:

• Acumulación de sangre y líquidos en los pulmones
• Acumulación de líquido en los pies, los tobillos y las piernas llamada edema
• Cansancio y falta de aire

Las principales causas de insuficiencia cardiaca son enfermedad arterial coronaria, presión arterial alta y diabetes.

El tratamiento incluye tratar la causa subyacente de la insuficiencia cardiaca, medicinas y trasplante del corazón si los demás tratamientos fallan.

La insuficiencia cardiaca es una afección seria.

 
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